Sigue la esperanza con Noboa



Por: Juan David Naranjo González

juannaranjorange@gmail.com

 

Con las elecciones ya ganadas por Daniel Noboa el pasado 13 de abril, sigue la luz de esperanza en nuestro vecino país. Noboa se ha ido forjando un camino en la política por medio de su poder económico y la herencia ideológica de su padre, quien se ha encargado de traer algo nuevo a través de sus obras sociales, acciones altruistas típicas de sus padres, la doctora Anabella Azin y el ex candidato presidencial Álvaro Noboa quien perdería la contienda al primer mandato a manos de Rafael Correa en 2006. En ese entonces, Correa se había caracterizado por ejercer un mandato que, aunque con algunos aspectos celebrados, fue polémico y tuvo tintes autoritarios. Algunas de  las mejoras en la pobreza y el desempleo de su mandato se ven opacadas por la utilización de la reserva nacional, sin una promoción más sistemática de inversión extranjera o por medio de otros proyectos sociales. Esto dejaría una deuda considerable para el posterior gobierno de Lenin Moreno. Correa, exiliado en Bélgica, quiso apostarle nuevamente a manejar los hilos del poder nacional a través de Luisa González, quien fue secretaria de la administración pública durante su gobierno en 2017 y de quien se sabe que tiene una relación muy estrecha con el ex presidente. Pero el pueblo ecuatoriano decidió seguir con el joven Noboa tras un año y medio de mandato anterior por la muerte cruzada decretada por Guillermo Lasso. Recordemos brevemente que la muerte cruzada es un mecanismo que permite al ejecutivo y legislativo disolverse mutuamente de forma anticipada para llamar a elecciones. Lasso, después de afrontar un juicio político en su contra por malversación, decide utilizar este mecanismo para abandonar el poder.

Noboa, nacido en los Estados Unidos y con una formación empresarial privilegiada, le apuesta a una mejora atrayendo inversión extranjera con una gira por diferentes países para abrir embajadas, mercados y fortalecer relaciones diplomáticas. En lo que va de su mandato desde noviembre de 2023 en cuestiones de seguridad ha reducido la tasa de homicidios, y se han logrado duros golpes a bandas de narcotráfico. En temas de desempleo ha logrado generar más de 80.000 empleos para jóvenes a través de programas de reforestación y limpieza. Dando una ligera mirada a lo que va de su gobierno desde finales de 2023 ha logrado mejorar el aspecto nacional, y ahora enfrenta asuntos en cuanto al cambio energético, la seguridad ciudadana y la gobernabilidad interna que se ha visto envuelta en escándalos de corrupción.

La oposición ha querido desprestigiarlo poniéndolo en un lugar de extrema derecha por su linaje político y su poder económico, pero sus apellidos se han caracterizado por las labores sociales, siendo su madre la presidenta de la Fundación Cruzada Nueva Humanidad que desde 1981 ha beneficiado a miles de ecuatorianos con sus programas de salud, empleo, deporte y educación todos gratuitos. Su hijo Daniel y ahora presidente de la nación sigue con estas labores en diferentes aspectos, y su esposa y primera dama se suma a esto con el proyecto ANA (Acciones Nacionales Apropiadas) que empodera a mujeres en situación de vulnerabilidad.

Su popularidad en Latinoamérica se posiciona en quinto lugar, y en segundo en Sudamérica, y las relaciones diplomáticas con los Estados Unidos seguramente se van a fortalecer ya que Noboa es un ciudadano americano por haber nacido en Miami, Florida. Esto trae un plus a esta nación.

En relación con los indígenas están las disparidades más fuertes. El movimiento indígena había firmado un pacto apoyando a Luisa González, lo que provocó un fraccionamiento entre el partido de Noboa y el partido indígena. El mundo espera que su labor continúe por buen camino y que finalice con su popularidad en crecimiento. Su antecesor Guillermo Lasso inició con muy buenas intenciones, pero su gabinete correista opositor no permitió el progreso de proyectos prometedores. Debido a esto sale como un presidente que generó muy poca aceptación. Esperamos que este no sea el destino de alguien que tiene mayoría en la Asamblea Nacional, que seguramente decretará una nueva constituyente, y que se ha mostrado como un buen ecuatoriano, que su juventud no sea sinónimo de fracaso.

(Imagen: El Mundo)

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